De donde vengo
se juntan más firmas
por cualquier cosa
que granitos de arena
se santifica a un comisario
y se sacrifica a pobres diablos
se persigue con moralidad a quien recibe
no sé cuántas cajas de leche
para distribuir entre sus pares
y se deja libres recursos y estado
a la privada que mejor lo aproveche
se insiste con la gente de paso
a quienes hay que librar
de picaduras y ronchas
y se fumiga a discreción
con tanta displicencia
como la de asegurar
que mosquito consuena con negrito
de donde vengo
se vive desplazando hacía los márgenes
todo aquello que se interpone ante la belleza
sólo apreciable por el ocio de prescindir
alguien siente orgullo por el hospital
porque tiene frecuencia para decirlo
porque ahí nunca se atiende
porque allí nunca mueren sus hijos
de donde vengo
no es más que un punto geográfico
donde por lo menos hay algo
que me deja tranquilo
saber que los que menos tienen
siguen usando esa única arma
con la que cuentan
y siguen echando hijos,
y más hijos, y más hijos
